Un cambio necesario: ciudades unidas por el transporte sostenible

Un cambio necesario: ciudades unidas por el transporte sostenible

Hoy en día, según datos del Banco Mundial, más del 54% de la población de todo el mundo vive en un ámbito o zona urbana y, según las previsiones, en 2030 la cifra crecerá hasta el 60%. Este hecho tiene muchas implicaciones a nivel ambiental: la OMS calcula que 3 millones de muertes al año están relacionadas con la exposición a la contaminación atmosférica.

Dada la situación de alarma, en 2005 se creó el C40 Cities Climate Leadership Group, un grupo formado por 92 ciudades de todo el mundo comprometidas con la lucha contra el cambio climático. Sólo para hacernos una idea de su importancia: estas ciudades representan a una de cada 12 personas que habita en este planeta y acumulan hasta un cuarto del PIB mundial total.

En el marco de uno de los últimos acontecimientos del grupo que se celebró el pasado mes de octubre en París, se reunieron los Alcaldes de París, Quito, Auckland, Copenhague, Ciudad de México, Londres, Seattle, Los Ángeles , Vancouver, Milán y Barcelona, bajo el lema #Together4Climate. La reunión sirvió para decidir cómo las ciudades pueden continuar teniendo un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático y la mayoría de las medidas seleccionadas estuvieron encaradas hacia nuevas formas de movilidad sostenible, ya sea mediante nuevos planes de movilidad urbana o la adquisición de nuevos vehículos sostenibles.

Uno de los acuerdos más que llamaron la atención fue que, a partir del 2025, las nuevas unidades de autobuses que compren las administraciones de las ciudades asistentes para renovar las flotas de transporte público deberán impulsarse con energías limpias.

En este sentido, Barcelona ya tiene un largo recorrido hecho. Actualmente, cerca de un tercio de la flota de autobuses de Transportes Metropolitanos de Barcelona impulsa con gas natural. Además, la flota cuenta con 209 unidades híbridas y dos unidades 100% eléctricas.

Estas dos unidades, de marca Solaris, han estado haciendo la ruta H16 (Zona Franca – Foro) de forma experimental desde el año pasado, y se han acabado convirtiendo en todo un éxito.

De hecho, TMB resolvió en julio el concurso para adquirir 7 autobuses eléctricos como un primer paso para poder convertir la ruta H16 en la primera 100% eléctrica. Esto se debe también en parte gracias a los buenos resultados que ha dado la estación de carga ultrarrápida para pantógrafo de Endesa que hay en la calle Cisell de la Zona Franca, donde los buses pueden recargar sus baterías al 90% en sólo 5 minutos, el tiempo que dura la parada de final de la línea H16, situada en la Plaza del Nuevo.

Según TMB, aún quedan 11 autobuses más para poder electrificar completamente la línea H16, que se irán adquiriendo en los próximos años, así como otra estación de carga ultrarrápida que se alimente de la energía proveniente de la subestación eléctrica del Metro de Llacuna. De este modo, se podrá aprovechar la energía proveniente del metro para poder recargar las baterías de los nuevos e-buses.

Aparte de los acuerdos del grupo C40, Barcelona, junto con otras ciudades europeas como Londres, Glasgow, Estocolmo, Münster, Bonn, Pilsen o Cáller, forma parte del proyecto europeo de promoción del transporte urbano de emisiones cero ZeEUS (Zero Emission Urban Bus System), financiado por la Unión Europea y la Asociación Internacional de Transporte Público, que apuesta por la electrificación de las líneas de bus de toda Europa.

Las ciudades del futuro necesitan ser los exponentes de un cambio cada vez más necesario, donde las áreas urbanas dejen de ser foco de contaminación y pasen a ser espacios suministrados por energías verdes. Para conseguir este objetivo, el cambio de las flotas de transporte público para vehículos de bajas emisiones será una de las medidas fundamentales y Barcelona ya está en proceso.

Cerrar menú