MOTOS ELÉCTRICAS: LA MEJOR OPCIÓN PARA LA MOVILIDAD URBANA EN BARCELONA

MOTOS ELÉCTRICAS: LA MEJOR OPCIÓN PARA LA MOVILIDAD URBANA EN BARCELONA

La conciencia medioambiental de los ciudadanos de Barcelona va en aumento y cada vez son más quienes optan por una movilidad sostenible: hacer uso del transporte público, desplazarse en bicicleta o cambiarse al vehículo eléctrico o a gas son algunas de las principales opciones para contribuir a la mejora de la calidad ambiental.

La bicicleta hace tiempo que se instaló en la capital catalana como vehículo preferido anti humos. Sin embargo, durante este último año ha sido la moto eléctrica la que ha acaparado el mayor interés en el ámbito de la movilidad alternativa. Desde siempre la motocicleta o el ciclomotor han sido el medio de transporte elegido por la mayoría de los barceloneses para realizar sus trayectos diarios. Las dimensiones de la ciudad y el buen clima permiten conducir una moto durante todo el año y facilitan los desplazamientos de más de 350.000 ciudadanos. No en vano Barcelona es la ciudad con más motos por habitante de toda Europa. Hasta hoy este dato acarreaba una cara oscura, la de la contaminación atmosférica, pero ahora, con la llegada de las motos eléctricas, podemos continuar garantizando un transporte cómodo y ágil evitando perjudicar al planeta y a nuestra salud.

Las ventajas de la moto eléctrica empiezan por el ahorro económico y se completan con el ahorro energético, la accesibilidad y los privilegios de conducir un vehículo de energía alternativa en Barcelona.

Para empezar, el coste de la carga de la batería es mucho menor que el de la gasolina (100km suelen costar alrededor de 60 céntimos), el número de puntos públicos de carga eléctrica en la ciudad se va incrementando (actualmente hay más de 240, puedes consultar el mapa aquí) y las visitas al mecánico son mucho menos probables, ya que estos motores no causan apenas problemas y las baterías pueden durar hasta 8 años.

En lo que a autonomía se refiere, variará dependiendo del modelo, pero oscila entre los 50km y los 130km y si hablamos de velocidad máxima, no bajan de los 70km/h e incluso algunas pueden alcanzar los 100km/h. Sin duda, suponen una opción ideal para la movilidad urbana.

Y si lo que nos preocupa es el precio, conviene saber que el gobierno ofrece interesantes ayudas para fomentar y facilitar la compra, como por ejemplo el Plan MOVEA (puedes consultarlo aquí). Además, están exentas del impuesto de matriculación.

La Guardia Urbana de Barcelona predica con el ejemplo y hace más de un año que cambió su flota de motocicletas de gasóleo por las escúters eléctricas, reduciendo así las emisiones de CO2.

Por otro lado, el acceso a estos vehículos de dos ruedas es ahora mucho más sencillo gracias a los nuevos servicios de motosharing. Las razones de su creciente éxito son unos precios económicos y la comodidad que supone para el usuario el hecho de no tener que hacerse cargo de todo el papeleo y responsabilidad de adquirir una moto para uso individual. También son la mejor vía para tener un primer contacto con este tipo de motos y terminar de convencerse para adquirir una propia. Empresas como Ecooltra, en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, permiten hacer uso de motos eléctricas para moverse por la ciudad con una tarifa de 0.29€ el minuto y devolverla en cualquiera de los aparcamientos libres distribuidos por toda la zona metropolitana.

Cerrar menú