Logística de última milla: Las ciudades necesitan vehículos de bajas emisiones

Logística de última milla: Las ciudades necesitan vehículos de bajas emisiones

Aprovechando la participación de la plataforma LIVE el 16 de Marzo en el eShow 2016 de Barcelona, queremos contrastar diferentes datos sobre la logística de la última milla. Al mismo tiempo intentaremos mostrar algunas claves para mejorar la gestión en la distribución urbana de mercancías.

En las sociedades desarrolladas, cada vez un mayor porcentaje de personas vive en las grandes ciudades. Según las predicciones, en el año 2030 un 60% de la población mundial se concentrará en estas metrópolis. Esto supone una creciente densidad de tráfico convirtiéndose en un problema con muchas derivadas. Es por eso que ponemos el foco en el transporte de mercancías, lo que se llama logística de la última milla, el trayecto final que realizan los vehículos de reparto desde los centros de logística a su destinatario

Todos somos conscientes de que es necesario poner remedio con soluciones eficaces en las ciudades. Para hacernos una idea en cifras, el año 2015, más de doce millones de personas murieron en el mundo por culpa de la contaminación atmosférica, según la OMS. Siendo el CO2 el principal motivo de cáncer de pulmones y de vejiga, los vehículos de transporte de mercancías son responsables del 25% de estas emisiones y suponen un 50% de los vehículos diésel que circulan por nuestras ciudades.

Una de las respuestas pasa por la implantación de vehículos de bajas emisiones como furgonetas eléctricas, camiones a gas natural, bicis y motos eléctricas. Las empresas que se dedican a la gestión de los transportes de artículos y apuestan por este cambio pueden comprobar cómo disminuyen muchos de los gastos relacionados y son cada vez más apreciados por sus clientes. Son vehículos que requieren menor mantenimiento, disponen de plazas de estacionamiento y carga especiales, acceso a zonas restringidas dentro de las ciudades y subvenciones por parte de las administraciones. Además supone una repercusión mediática importante, buena reputación por la responsabilidad social corporativa, mejor posicionamiento frente a la competencia, vehículos con mayor visibilidad y la imagen de la empresa gana en modernidad y utilización de las nuevas tecnologías.

En este ámbito, un sector que está creciendo especialmente y que utiliza este tipo de gestión de transporte es el de eComerce. Se calcula que un 75% de la población de todo el mundo ha realizado al menos una compra por internet y se estima que en 2016 tendrá una penetración del 46,4% a nivel global. Empresas como Amazon ya se están moviendo para gestionar sus entregas de manera más sostenible y están realizando pruebas con drones. También podemos fijarnos en el ejemplo de Redyser que ha dado un paso importante al adquirir la empresa de entregas sostenibles Emakers.

Todos tenemos claro que los vehículos de diésel y de altos niveles de contaminación algún día formarán parte del pasado, pero por desgracia hoy en día todavía son parte del presente. Es necesario que instituciones y empresas den el primer paso para demandar y ofrecer servicios más sostenibles y que nuestras ciudades sean lugares más sostenibles y saludables para vivir.

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