GAS NATURAL, EL COMBUSTIBLE ALTERNATIVO QUE PUEDE DAR RESPUESTA A TODO TIPO DE TRANSPORTE

GAS NATURAL, EL COMBUSTIBLE ALTERNATIVO QUE PUEDE DAR RESPUESTA A TODO TIPO DE TRANSPORTE

El transporte de mercancías es un componente logístico muy importante en las sociedades de consumo. Vehículos de gran tonelaje atraviesan continentes y océanos para que podamos disfrutar de los productos que utilizamos en nuestra vida diaria. En este tipo de transportes, la sostenibilidad es fundamental a la hora de intentar minimizar los grandes problemas medioambientales que provienen de los combustibles derivados del petróleo.

Actualmente, para sustituir los carburantes tradicionales, podemos recurrir a dos principales alternativas: la energía eléctrica y el gas natural vehicular (GNV). Las nuevas tecnologías van acercando cada vez más el sueño de la movilidad sostenible en todo tipo de vehículos. El vehículo eléctrico es ya una realidad en el vehículo ligero, pero los de gran tonelaje no gozan de suficiente autonomía con las baterías actuales y se limitan a trayectos interurbanos.

A día de hoy, el único combustible alternativo que puede dar respuesta a todo tipo de transporte (turismos, taxis, furgonetas, camiones de transporte, barcos o trenes) es el gas natural. No en vano, se calcula que hoy en día circulan más de 20 millones de vehículos gas natural en el mundo, unos 5.500 en España, de los que cerca del 75% son vehículos pesados. Este tipo de combustible se puede suministrar en estado comprimido (GNC) o líquido (GNL). En el caso de GNC, el gas natural se comprime y almacena a una presión superior a 200 bar. Los vehículos están equipados con depósitos reforzados para soportar estas presiones. El GNL es la forma de gas natural que consigue una mayor densidad en el depósito y como consecuencia, ofrece una mayor autonomía al vehículo, pudiendo llegar a más de 1.000 km, por lo que está muy bien considerado para el transporte por carretera de larga distancia. No requiere depósitos preparados para resistir altas presiones, pero deben estar equipados con un importante aislamiento térmico para evitar el calentamiento del GNL (que se encuentra a -161 ºC).

Su gran versatilidad hace que se pueda aplicar a todas las gamas de la movilidad. En el caso de los turismos, hay varias marcas que comercializan sus coches en nuestro país con un motor a gas natural de fábrica como Seat, Volkswagen, Fiat o Mercedes. Pero además, cualquier turismo con motor de gasolina puede transformarse manteniendo dicho depósito y combinándolo con el de Gas Natural. De esta manera, el propietario podrá aprovecharse de todas las ventajas que nos brinda este tipo de combustible. En este sentido os recordamos el artículo que publicamos hace unas semanas con una comparativa entre modelos de turismo convencionales vs GNV y que creemos ilustra muy bien el ahorro y beneficios que supone un vehículo a Gas Natural sobre todo en trayectos medio-largo plazo. Lo podéis leer aquí.

Un vistazo a los datos nos deja claro que los motores que funcionan a gas natural aportan grandes beneficios medioambientales: reducen hasta un 85% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y más del 95% del material particulado, principales contaminantes atmosféricos en nuestras ciudades. No contiene plomo ni trazas de metales pesados y no emite dióxido de azufre (SO2). También se reducen las emisiones de dióxido de carbono (CO2) hasta un 30%, contribuyendo así a paliar el efecto invernadero.

También podemos encontrar beneficios acústicos: los motores de gas natural producen hasta un 50% menos de emisión sonora y vibraciones que los motores diésel. Esto supone un gran alivio a todas las zonas residenciales junto a una carretera o autopista. En muchos tramos, los intentos de paliar este problema ha llevado a probar todo tipo de soluciones, como por ejemplo la instalación de paneles o directamente muros de contención del sonido. Con el GNV la disminución en la contaminación acústica se consigue en el origen, el motor del vehículo.

Además, el GNV aporta importantes beneficios económicos, con un ahorro en combustible del 30% respecto del gasóleo y del 50% respecto a la gasolina, en función de la solución adoptada. Dada la potencia actual de las mecánicas, el transporte pesado por carretera es un mercado muy interesante para este tipo de combustible.

Incluso sin ninguna formación en eficiencia por parte del conductor, el cambio a un camión de gas natural supone pasar directamente de un consumo de 38 litros de gasóleo a 33 kg de gas a los 100 km. Teniendo en cuenta que el kg de gas natural es más barato (aproximadament0,80 € / kg), el ahorro directo en consumo de combustible puede llegar hasta un 30%. En vehículos diésel donde el gasto sea de unos 5.000 euros al mes en carburante, con un de gas natural es un 30% menos, es decir unos 1.500 euros al mes de ahorro.

A día de hoy, cada vez son más empresas las que han incorporado camiones de gas natural a su flota, la mayor de ellos optando por transformar sus vehículos de gasóleo Euro IV. El coste de la transformación, alrededor de los 11.000 €, es rápidamente amortizable debido al menor coste del gas natural. Sin embargo, fabricantes como Renault, Iveco, Mercedes o Scania ofrecen la posibilidad de adquirir directamente camiones de gas natural producidos en fábrica.
Un concepto que importa mucho a los conductores es el abastecimiento de combustible. En primer lugar destacar que en las estaciones de servicio el repostaje es prácticamente automático y tiene la misma duración que el repostaje de gasóleo o gasolina. El repostaje de gas natural comprimido (GNC), es muy seguro y no hay posibilidad de fugas. En el caso improbable de que hubiera una fuga, el gas natural al ser menos pesado que el aire, se iría hacia arriba diluyéndose a la atmósfera, por lo que no hay posibilidad de almacenamiento y, por tanto, de explosión. En el caso del gas natural licuado, al ser un combustible que se encuentra en -161 ºC, hay que tomar unas medidas de seguridad para su repostaje. Sin embargo, las estaciones cuentan con equipos de protección que garantizan un repostaje seguro si se siguen las indicaciones.

Cabe destacar que actualmente existen estaciones de recarga repartidas por todo el estado español y hacen de nuestro país un territorio que se puede cubrir completamente con este tipo de combustible. Con una especial concentración en Cataluña donde actualmente hay 10 estaciones y se prevé la instalación de 4 más. Este es el mapa de las principales estaciones de la península ibérica.

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