En busca de setas en coche eléctrico por Catalunya

En busca de setas en coche eléctrico por Catalunya

Escapadas sostenibles de uno o dos días a los enclaves principales de la micología catalana

Hace unos meses, con motivo de la eclosión del verano, os ofrecimos una ruta en vehículo eléctrico por el Ampurdán combinando la costa con varios rincones mágicos de su interior.

Ahora, con la apertura del otoño y las últimas lluvias tenaces, se abre el camino a una de las actividades más tradicionales de Catalunya: ‘collir bolets’. Subidos a nuestro vehículo 100% sostenible, os proponemos una serie de escapadas divertidas y apasionantes para realizar en uno o dos días con paradas en aquellos lugares donde proliferan las joyas de la naturaleza de la temporada.

En estos itinerarios, ideales para disfrutarlos tanto en familia como con amigos, en pareja o en solitario, recorreremos y descubriremos el Montseny, Collserola, el Berguedà y el Ripollès. Así que poneos un calzado cómodo y resistente, ropa impermeable, coged una cestita y un cuchillo y armaos de paciencia… ¡que nos vamos a la aventura ‘boletaire’! (Por cierto, os recomendamos que leáis las advertencias de la Generalitat para evitar contratiempos)

Red pública de carga rápida

Cabe recordar que aparcar nuestro coche eléctrico en zonas azules o verdes es gratis, así como los peajes. Además, tal como recordó la consellera de Empresa, Àngels Chacón, en la reciente feria Expoelectric, el Institut Català d’Energia completará ya este año una red pública de recarga rápida que contará con más de 100 puntos y que permitirá que ningún lugar del territorio esté a más de 30 kilómetros de una de estas estaciones.

Montseny y Collserola: excursiones de un día a un tiro de piedra de Barcelona

Siempre pensamos que las setas se esconden en las comarcas del norte de Cataluña. Cierto es que en ellas los hongos crecen en mayor abundancia. Sin embargo, también es posible encontrarlas en los parques naturales del Montseny y de Collserola, a muy poca distancia de Barcelona y, por tanto, destinos perfectos para escapadas de un solo día. Collserola está a unos 30 minutos de la Ciudad Condal, mientras el Montseny cae a poco más de una hora.

Si salimos de la capital con las baterías bien cargadas, podremos ir y volver de estos lugares sin preocuparnos de quedarnos colgados en la carretera. De todos modos, según las estadísticas generales de la web electromaps.com, la comarca del Barcelonès dispone de unos 785 puntos de recarga y 2.755 conectores. Con esta información, sin duda viajaremos más tranquilos.

Jabalís, especies venenosas y clases magistrales

En Collserola encontraremos -si los jabalís no han pasado antes- especies tan apreciadas como los níscalos, ceps, rebozuelos o trompetas de la muerte, entre otras muchas. Aunque hay que andar con cuidado, porque en estos bosques mixtos también abundan algunas setas venenosas. Una vez tengamos la cesta llena, y si no nos hemos llevado comida y, además, necesitamos ‘repostar’, siempre podemos alimentar el coche en el Ayuntamiento de Valldoreix -gratis y con dos conectores- mientras recomponemos fuerzas en cualquiera de los restaurantes de la Rambla Mossèn Jacint Verdaguer (justo al lado del punto de recarga).

También en el Montseny hallaremos suelos extraordinarios para los amantes de la micología, siendo las variedades más frecuentes las mismas que en Collserola. Podemos aparcar nuestro vehículo eléctrico en distintos puntos del arcén de la carretera sin ningún problema y adentrarnos en los bosques más profundos de este maravilloso parque natural. Pero para aquellos que prefieran combinar el senderismo guiado con una clase magistral de micología, recomendamos las excursiones que organiza Turisme Montseny, que parten de La Garriga y Collformic. En caso de que necesitemos recargar nuestro coche a la vuelta, nada mejor que hacerlo en Viladrau, en su Ayuntamiento, gratis y con cuatro conectores (dos TYPE 2 y dos Schuko).

El Berguedà y el Ripollès: dos días y dos destinos en tierras ‘boletaires’

Estas son dos de las comarcas catalanas más conocidas por la profusión y riqueza de ‘bolets’. Desde Barcelona a Berga recorreremos unos 103 kilómetros por la C-16, lo que supone una hora y media de trayecto. Y el viaje a Camprodon nos ocupará casi dos horas, aunque esta vez por la C-17. En el Ripollès existen unos doce puntos de recarga, entre públicos y privados.

El epicentro de la seta

Si de camino al Berguedà -el epicentro de la seta- nos quedamos sin energía, podemos parar a recargar, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Navàs. Y si logramos llegar a la misma capital de comarca, cargaremos las pilas de nuestro vehículo eléctrico en el aparcamiento gratuito de la calle Francesc Macià o en el del mismo Consistorio. En esta zona hay que ir a la caza del cep, la senderuela y la llanega, las variedades que más abundan entre el pantano de l’Espunyola, Sant Marc de Brocà, La Pobla de Lillet, Castellar de N’Hug y Gisclareny. Al cabo del día, no hay lugar más auténtico para descansar que el pueblecito medieval de Borredà.

Un lugar poco concurrido

El Ripollès, en especial el Valle de Camprodon y el Parque Natural de la Cabecera del Ter, es un lugar cautivador por su gran riqueza natural y paisajística. En este emplazamiento, poco concurrido, podemos encontrar desde hayas a abetos, pasando por pinares y choperas, a cuyos pies crecen rovellones, níscalos, llanegas, ceps, rebozuelos, rossinyols y otros tesoros micológicos. Para disfrutar de una buena cena y un merecido descanso, vale la pena desviarse unos 18 km por la C-38 hacia Beget, un pueblecito de piedra pintoresco y encantador. En el restaurante El Forn de Beget disfrutaremos de platos exquisitos de cocina local y tradicional en un local reformado que data de 1586. Allí mismo también podremos pernoctar. Finalmente, para encarar la vuelta a casa, recargaremos nuestro coche en el Ayuntamiento de Camprodon.

Ahora, con todos los trayectos planificados y recordando que los puntos de recarga mencionados son compatibles con la tarjeta LIVE,… ¡solo nos queda desearos una gran y fructífera excursión!

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