Baleares, territorio eléctrico

Baleares, territorio eléctrico

Ni un coche diésel a partir de 2025 y ninguno de gasolina en 2035. El Gobierno de Baleares prohibirá la entrada y la importación de vehículos tradicionales de forma paulatina y en todo el archipiélago, si cumple con el borrador hecho público el viernes pasado y que pretende convertir en ley aprobada a finales de 2018. Ya sean residentes o turistas, la medida afectará a todos los ciudadanos y únicamente podran seguir circulando los coches diésel o a gasolina que hay en la actualidad hasta que su motor diga basta.

El proyecto de la ley del Cambio Climático y Transición Energética prevé también que Baleares se abastezca de electricidad en el año 2050 a través de energías renovables. Al 100%. Además, el texto insta al sector de los vehículos de alquiler, que cada verano mobiliza miles de unidades para cubrir la demanda turística, a transformar en eléctrica su flota de forma progesiva hasta conseguir el 100% en 2035.

Hoy, Baleares cuenta con la mayor red de puntos de recarga per cápita del Estado (300 puntos) y, además, el ejecutivo balear ha anunciado que a través de los fondos que recaude con el llamado Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), desarrollará en los próximos cinco años entre 500 y 700 puntos de carga rápida más, con una inversion superior a los 10 millones de euros.

La apuesta global de baleares por el vehículo eléctrico no nace con este proyecto de ley. Desde 2016, el presidente del Consejo de Ibiza, Vicent Torres, adoptó un vehículos eléctrico como coche oficial, poco antes de albergar en la isla el primer Foro de la Mobilidad Eléctrica de Ibiza y Formentera, que dio el pistoletazo de salida a medidas como la sustitución de la flota de vehículos del consejo insular por modelos eléctricos. Igualmente, el Ayuntamiento de Palma cuenta hoy con 26 puntos públicos de recarga y 238 plazas de aparcamiento para vehículos eléctricos que, además, pueden recargar gratuitamente en determinados horarios y estacionar también de forma gratuita en el municipio.

De momento, el consejero de Territorio, Energia y Mobilidad, Marc Pons, se ha reunido en Bruselas este martes pasado con diferentes representantes de grupos del Parlamento Europeo y con el comisario europeo de Acción para el Clima, el ex ministro español Miguel Arias Cañete, para explicar la futura ley. “El encuentro ha ido muy bien, porque los grupos parlamentarios con los que nos hemos reunido entienden el problema del cambio climático”, señaló Pons al finalizar las reuniones. El gobierno balear considera que sus propuestas, que incluyen también la obligatoriedad de instalar placas fotovoltaicas en edificios y aparcamientos públicos o privados, se alinean con los acuerdos internacionales sobre transición energética. Cuando entre en vigor, todos los ayuntamientos deberan sustituir el alumbrado por tecnología LED en 5 años.

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